Sesgos cognitivos

Letra S

Desviaciones sistemáticas en juicios y decisiones. En UX importan porque una interfaz modifica el contexto de la decisión, y porque los equipos de producto también están expuestos a los mismos mecanismos.

Actualizado:

Definición operativa

Un sesgo cognitivo es una desviación sistemática en un juicio o una decisión. No es lo mismo que una heurística.

Una heurística es un atajo mental: permite resolver una situación con tiempo limitado, información incompleta y atención finita. En general reduce esfuerzo y suele funcionar. El sesgo aparece cuando ese atajo produce un error predecible: anclarnos en la primera referencia, evaluar distinto la misma cifra según el encuadre, o favorecer la evidencia que confirma lo que ya creíamos.

Por eso sería incorrecto definir los sesgos simplemente como “atajos mentales”. Los atajos son el mecanismo. El sesgo es la desviación que, bajo ciertas condiciones, ese mecanismo introduce.

Por qué importa en UX

Una interfaz no es un fondo neutro. Decide qué aparece primero, qué se compara, qué queda seleccionado y cómo se describen las consecuencias. Eso modifica el contexto de la decisión aunque las opciones sean las mismas.

Los sesgos no están solo del lado de quien usa el producto. Diseñadores, investigadores y stakeholders usan los mismos mecanismos: una queja reciente puede parecer más frecuente de lo que es, y una investigación puede confirmar una hipótesis porque se buscó evidencia compatible.

El diseño no debería intentar eliminar las heurísticas. Sin ellas, usar un producto sería agotador. La pregunta útil es qué condiciones estamos creando alrededor de la decisión, y si la persona puede entender sus consecuencias.

El artículo Sesgos cognitivos en UX desarrolla anclaje, framing, aversión a la pérdida, statu quo, disponibilidad, sesgo de confirmación y un audit práctico para interfaces.

Relación con otros conceptos